Gestión de la crisis hídrica y desertificación: el rol estratégico de Panamá como anfitrión de la CRIC23 de la ONU

Gestión de la crisis hídrica y desertificación: el rol estratégico de Panamá como anfitrión de la CRIC23 de la ONU

En noviembre de 2025, Panamá fue sede de la 23.ª reunión del Comité de Revisión de la Implementación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CRIC23). Este evento marcó un hito para el país al colocarlo en el centro del debate global sobre la gestión de la crisis hídrica, la degradación de suelos y los efectos del cambio climático en zonas vulnerables.

Como parte del cinturón tropical que conecta América del Sur y Central, y país clave por su Canal interoceánico, Panamá enfrenta desafíos ambientales concretos: pérdida de recursos hídricos, deforestación y uso intensivo del suelo. Esta cumbre permitió no solo visibilizar esos problemas, sino proyectar al país como actor relevante en soluciones climáticas para la región.

1. ¿Qué es la CRIC23 y por qué fue clave para Panamá?

La CRIC23 es una sesión técnica de la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD), enfocada en medir avances de los países y proponer políticas efectivas de mitigación.

Panamá fue elegida como sede por su ubicación estratégica, biodiversidad y el impacto directo que está sufriendo por la crisis hídrica.

Objetivos centrales de la cumbre:

  • Evaluar avances hacia la neutralidad en la degradación del suelo (meta 15.3 de los ODS)
  • Impulsar compromisos regionales de restauración ecológica
  • Fomentar el uso sostenible del agua en países con estrés hídrico

2. Contexto actual: la crisis hídrica en Panamá

En los últimos cinco años, Panamá ha vivido períodos de sequía prolongada que afectaron cultivos, embalses y el funcionamiento del Canal de Panamá. Según la Autoridad del Canal, la reducción del nivel de los lagos ha provocado pérdidas operativas y limitaciones al tránsito comercial.

Cifras clave:

  • El Canal de Panamá depende del agua dulce para operar. Cada tránsito consume hasta 200 millones de litros.
  • En 2023 y 2024, las lluvias estuvieron un 30 % por debajo del promedio histórico.
  • Más del 45 % de los suelos panameños presentan algún grado de degradación, según MiAmbiente.

3. Panamá frente al reto de la desertificación

Aunque el término “desertificación” suele asociarse con zonas áridas, en Panamá se manifiesta como degradación progresiva de suelos agrícolas, pérdida de cobertura vegetal y erosión por mal uso del suelo.

Factores agravantes:

  • Expansión urbana no planificada
  • Ganadería extensiva
  • Uso intensivo de agroquímicos
  • Prácticas agrícolas sin conservación de humedad

Consecuencias:

  • Menor capacidad de retención hídrica
  • Disminución de productividad agrícola
  • Migración interna por pérdida de medios de vida rurales

4. Avances institucionales y políticas públicas recientes

El gobierno panameño ha impulsado planes de acción para adaptarse al cambio climático y restaurar ecosistemas degradados.

Ejemplos:

  • Estrategia Nacional de Restauración de Ecosistemas 2023–2030
  • Plan Nacional de Seguridad Hídrica (5C: Cuenca, Calidad, Cantidad, Cobertura y Cultura)
  • Creación del Instituto del Agua y del Cambio Climático (propuesto en 2024)

Estas iniciativas buscan integrar los sectores público, privado y académico para fomentar una economía circular y resiliente frente al clima.

5. Impacto regional: Panamá como referencia en Centroamérica

La CRIC23 posicionó a Panamá como líder regional en diplomacia climática y soluciones ambientales sostenibles. Se anunciaron acuerdos multilaterales y cooperación técnica con:

  • Costa Rica y Colombia para la protección transfronteriza de cuencas
  • Iniciativas de financiamiento verde con el BID y PNUD
  • Programas de capacitación en resiliencia climática para comunidades rurales

Panamá pasó de ser observador a ser promotor activo de agendas medioambientales multilaterales.

6. Oportunidades para profesionales y universidades en Panamá

El contexto de crisis hídrica y ambiental abre nuevas líneas de formación profesional y empleabilidad.

Áreas emergentes:

  • Ingeniería ambiental
  • Gestión de recursos hídricos
  • Economía circular y sostenibilidad
  • Derecho ambiental y políticas públicas

Universidades como ADEN University pueden vincular su oferta de posgrados con las necesidades actuales del país: formación en gestión pública ambiental, liderazgo para la sostenibilidad y proyectos internacionales con impacto climático.

7. Educación ambiental y concienciación ciudadana

La solución a la crisis hídrica no es solo institucional: requiere educación masiva. Las campañas de concienciación desde las escuelas, medios y universidades son vitales.

Buenas prácticas ciudadanas:

  • Reducción del consumo doméstico de agua
  • Reforestación comunitaria
  • Separación de residuos y compostaje
  • Participación en iniciativas locales de restauración

En la región de Azuero, varias comunidades han recuperado suelos con prácticas agroforestales tradicionales combinadas con asesoría técnica.

Conclusión: un futuro resiliente comienza con decisiones estratégicas

La CRIC23 fue más que una cumbre: representó una oportunidad para que Panamá revalúe su modelo de desarrollo y lidere con el ejemplo en sostenibilidad.

La gestión de la crisis hídrica no solo es una urgencia, sino también una puerta de entrada para innovación, educación de calidad, inversión internacional y liderazgo climático desde Centroamérica.