Meditación con visualización: una opción sana y creativa para profesionales

Meditar es más fácil de lo que parece, lo importante es encontrar la forma indicada para cada uno. La visualización es una forma muy efectiva de meditación para quienes formamos parte del mundo empresarial.

Cómo profesionales estamos acostumbrados a estar “activos” la mayor parte del tiempo, realizamos análisis, brain storming e intentamos que la creatividad esté siempre presente.

La meditación con visualización es una técnica muy eficaz que se utiliza para que en los momentos de ansiedad, logremos un estado de relajación.

Pero ¿en qué consisten las técnicas de visualización? Este tipo de práctica trabaja con las conexiones neuronales que existen entre las áreas motoras y emocionales de nuestro cerebro. Su objetivo principal es conectar imágenes específicas con sentimientos positivos.

Visualizar en momentos de estrés o ansiedad permitirá evocar una situación agradable (imaginar un objeto, paisaje, etc) y utilizar las emociones positivas que se producen para cambiar patrones de pensamiento, o simplemente para disfrutar del estado de bienestar que surge.

Hay una frase muy famosa que dice “Creer es crear”, imaginar algo que nos hace bien o la posibilidad de un escenario mucho mejor, nos permitirá no sólo relajarnos sino también alcanzarlo.

Pongamos en práctica la meditación con visualización

El primer paso para cualquier meditación es buscar un espacio cómodo y donde haya el mayor silencio posible o al menos donde no te vayan a interrumpir por unos minutos.

Cuando lo hayas encontrado, ponte cómodo, si deseas puede ser sentado o acostado y comienza a inspirar por la nariz y espirar lentamente por la boca. Conéctate con tu respiración, identifica como estás.

Cuando hayas podido relajarte un poco, puedes realizar alguna de las siguientes prácticas:

Luces de colores

Está más que comprobado que los colores generan en las personas diversos estados de ánimo. Respira profundamente mientras imaginas que estás rodeado de una luz blanca o incluso puede ser de tu color favorito. Imagina que ese color va recorriendo todo tu cuerpo e intenta ir cambiando de color cada unos segundos.

Algo que puedes tener en cuenta aquí es detectar lo que vas sintiendo, ¿qué color te produce esperanza? ¿Cuál te genera mayor relajación? ¿Alguno te genera frío o calor?

Cuando te hayas conectado con cada sensación imagina que una luz verde sale de adentro de tu cuerpo y que te encuentras en armonía total.

Repaso consciente

Esta práctica es ideal para realizarla antes de acostarnos. Ponte cómodo, cierra los ojos y realiza una respiración profunda. Haremos un repaso de tu día. ¿Cómo te sentiste al despertar? ¿Qué desayunaste? ¿Cuáles fueron los primeros pensamientos que tuviste? Este ejercicio buscar detectar aquellos momentos “negativos” que hemos tenido durante el día para así poder aceptarlos y dejarlos ir.

Cuando hayas podido vivenciar cada momento importante del día, sólo resta que te concentres de nuevo en tu presente y te dispongas a relajarte. Abandona los malos sentimientos y agradece de poder estar en armonía.

Observación activa

Si bien este ejercicio no está directamente relacionado con la práctica propia de la visualización, es una propuesta interesante para quienes buscan meditaciones activas.

Como en los casos anteriores lo importante es encontrar un espacio de comodidad y silencio.

Cerramos los ojos, conectamos con nuestra respiración y al cabo de unos segundos abrimos los ojos e observamos lo que ocurre a nuestro alrededor. Incluso puedes centrar tu atención en un objeto específico que te haya llamado la atención.

Luego cierras los ojos y reflexionas sobre lo que has visto. ¿Lo qué viste te gustó? ¿Cambiarías algo? ¿Qué viste y te hizo sentir bien?

Una vez que hayas conectado con tus sentimientos, imagina que una luz blanca te rodea creando un campo de protección. Nada de lo que sucede alrededor puede afectar tu estado de relajación.

Al cabo de unos minutos, vuelve a abrir tus ojos y mira a tu alrededor. ¿Cómo te sientes?

Recuerda, todo es cuestión de práctica, si estos ejercicios al principio te cuestan repítelos hasta que puedas conectarte. Sino también recuerda que existe una gran variedad de formas para relajarse y meditar, encuentra la tuya.

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